No puedo evitar hacer unas expresiones sobre el Premundial de Baloncesto de América, celebrado en República Dominicana.
En Puerto Rico, y supongo que en otros países pasa lo mismo, se está adoptando la práctica de televisar estas competencias deportivas internacionales vía “Pay Per View” (Pago por ver, o pago por evento), de la misma forma en que se acostumbra a hacer con el boxeo.
Comprendo muy bien que los deportes, al igual que la mayoría de las cosas hoy en día, se rige por el comercio, y que estas competencias son al fin y al cabo un negocio. Pero considero que es una gran hipocresía de parte de los señores promotores de estos eventos, el exigirle a nuestros atletas una entrega desinteresada al Equipo Nacional por “amor a la patria” y por “el honor de representar al país”, mientras ellos se enriquecen con los pagos de “Pay Per View” y le niegan a más de la mitád del país (Que no pueden pagar el evento, o no tienen Direct TV o el servicio utilizado) el disfrute de ver a su Selección Nacional en acción.
Es una falta de respeto oir a los señores locutores y analistas deportivos convertirse en poetas romanticistas el describir como estas competencias son más que un juego, más que un torneo. Claro que lo es, ¡Es un negocio! Y por mi bien. Pero que despues no critiquen si un jugador estrella no está dispuesto a sacrificarse por su negocio, o que el pueblo no apoya a su equipo, porque despues de todo, los que se benefician son ellos, no nosotros (buen provecho Elliot Castro).
